24 Agos 2008 - 22:03:16
continuación "LA NADA EXISTE"
14º LAS DISTANCIAS NO EXISTEN
El hecho de que todo lo existente sea producto del dina-
mismo de "la nada", hace posible que si se estudia a fondo,
nada exista realmente: la inteligencia no existe como tal,
es una concepción ordenada del orden que concebimos del mun-
do donde existimos; el pensamiento no existe como tal, es
otro orden, y la manera adecuada y ordenada de manejarse en
este mundo adecuado a esa forma de pensar; etc. Podría poner
más ejemplos psíquicos y físicos, y todos darían como resul-
tado que vivimos en un mundo en el que todo se ha adecuado
a una forma de existir, la adecuada, la inducida por la exis-
tencia adecuada; o sea, que se podrían adecuar infinidades
de formas de existencias que nos harían existir y adecuarnos
a otras formas de existir. Todo esto, no tiene nada más que
una lógica, que la existencia no es real. Se podrían haber
creado infinidades de existencias diferentes, porque la
existencia es un producto del dinamismo de "la nada". Tal
vez, si la existencia que conocemos se hubiese originado con
otros dinamismos diferentes, la existencia que conocemos se-
ría diferente.
Las distancias, el tiempo y el movimiento no son reales,
sólo existen en la existencia. Los números no existirían, si
no tuviesen algo existente que contabilizar. Los idiomas no
existirían, si no hubiese una existencia que sirviese para
definirla. En realidad, nada existe sin la existencia, y és-
ta no existiría sin el dinamismo de "la nada".
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15º ELEGIDOS PARA NACER
La jerarquías de las vidas hacen posible que subsista todo
un sistema de seres vivientes. Gracias a la escala de los
seres vivientes menos evolutivos y a su acomodación, se hace
realidad la supervivencia de todas las demás escalas de vidas.
Esa acomodación, o no evolución de los seres vivos de las es-
calas inferiores, hacen posible que la escala viviente supe-
rior a todas, la humana, pueda evolucionar. Todo lo dicho no
necesita pruebas para confirmarse, es un hecho absolutamente
real; esa jerarquía de vidas existe, es real, sino sería im-
posible que subsistiera todo un sistema de vida, y aún menos
la vida humana.
Habia pensado, que esa jerarquía del sistema de vidas, tan
necesaria para que subsista la vida en general, podía haber
sido impuesta gradualmente por medio de las herencias. Pero
me he dado cuenta de que eso es imposible, ¿porqué?, porque
existe un libre albedrío que permite que cada raza animal sea
libre para experimentar, adaptarse, evolucionar, aprender,
sobrevivir, etc. que hacen que las herencias se hereden reno-
vadas o evolucionen libremente; es decir, que todos los ani-
males podrían evolucionar igual que lo hace el ser humano, si
no dispusiesen de ese algo que frena los sistemas herenciales
evolutivos de los mismos animales, pero no de los seres más
evolutivos, los humanos. Es lógico que hay un algo, que hay
una jerarquía invisible que controla las vidas, que hay una
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jerarquía de vidas, almas o "yos" que sujeta la evolución ani-
mal para que estos no evolucionen, porque si la evolución
animal estuviera libre, todos los animales evolucionarían,
ninguno se acomodaría; entonces, eso destruiría el sistema de
vidas, la vida se destruiría a sí misma. Es real, existe todo
un sistema jerárquico de vidas, almas, "yos, memorias o posi-
blemente energías subatómicas con la posibilidad de embarcar-
se en un vehículo, cuerpo o ser y llenarlo de vida para darle
la vida animal o la humana correspondiente; y vaciar de vida
ese ser cuando su cuerpo esté viejo o inservible, es decir,
cuando el cuerpo esté muerto.
El cuerpo muere, pero las vidas o almas energéticas no
mueren nunca, se transmiten de un cuerpo a otro para darles
vida. Las vidas no evolutivas, o acomodadas, no necesitan
mucha elección para transmitirse de un cuerpo a otro. Las
vidas más evolutivas, como las humanas, se transmitirán
al cuerpo que les correspondan. Según el grado evolutivo
que tenga cada vida o alma humana, las jerarquías de las
vidas o almas le asignara el cuerpo viviente que le corres-
ponda, teniendo en cuenta también el sistema de herencias.
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Todo esto, me hace pensar, y es muy lógico, que nadie se
escapa de los designios que les esperan en otras vidas. El
que siembra egoísmo, maldad, bondad, etc. irremediablemente,
su estado evolutivo le inducirá a cosechar lo que ha sembra-
do, o sea, a nacer en el lugar que le pertenece. Nosotros
no elegimos donde y como nacer, lo eligen las jerarquías de
vidas o almas, según nuestro estado evolutivo, pero si que
podemos crearnos un estado evolutivo más puro, a través de
nuestras acciones.
No sé exactamente, si esa jerarquía de vidas o almas,
que controla todo lo viviente, actúa conforme a una forma
de existir obligada por saturaciones, por dinamismo, por
fuerzas naturales, por inducciones de energías inevitables
o por otras causas provocadas por la propia naturaleza; o
si actúan de una forma libre e inteligente, o su propia
evolución ha hecho que actúen así, de esa forma tan orde-
nada e inteligente. Esto me hace pensar que la inteligen-
cia humana, no es inteligencia en sí, sino que es una for-
ma de adaptarse y acoplarse mejor a un orden, el evolutivo,
impuesto por las jerarquías de las vidas o almas. Por eso,
el orden viviente impuesto por las vidas o almas, es un
orden inducido a las vidas o almas por la propia expansión
Universal, ese orden no es en sí inteligencia, pero al ser
un orden evolutivo, transmitido a los humanos en deseos de
aprender, de evolucionar, etc., con ese mismo orden evolu-
tivo lo asimilamos, como si fuese una forma de inteligencia.
Porque la inteligencia, en realidad es eso, "un buen orden".
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16º LA MATERIA
La materia más subatómica del subátomo más pequeño posible es
indivisible como materia. Esa división sería una imposibilidad,
no se puede dividir la materia más pequeña en otra u otras mate-
rias. Sin embargo, esa división "si" sería posible si se divi-
diese la materia en algo inmaterial, algo inexistente como "la
nada".
17º ¿EXISTE "LA NADA"?
Al ser toda la materia compuesta, un descompuesto de un des-
compuesto material, y así sucesivamente. Al final llegaría a su
último descompuesto material, el cual sería un dinamismo de al-
go que no existe, sería la esencia de "la nada" en movimiento.
La materia al llegar a su último grado de pequeñez material,
no podría dividirse en otro compuesto material. Por pura lógica,
ese compuesto tendría que dividirse en otro compuesto, pero de
algo inmaterial, de algo inexistente, de algo como "la nada".
18º EL PRINCIPIO DE LA EXISTENCIA
Hubo un principio, porque todo tiene un principio, en la
creación de la existencia en forma material, ya que la existencia
no puede ser otra cosa nada más que materia, aunque ésta sea
energética. Tuvo que haber un principio en la creación de lo
existente. Ese principio, debió ser casi infinito, no existía
nada más que ese principio, ese punto casi infinitamente pequeño,
inmÓvil y poco denso, que casi era "la nada" absoluta. Ese prin-
cipio, era el principio de todo. Ese principio, era un punto in-
significante en un lugar del vacío más absoluto, en un lugar en
en donde no existía lugar, ya que al no haber existencia no exis-
tían lugares, donde no existía ni el tiempo porque todo era "nada"
excepto ese principio.
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Llámese Dios o no, a ese principio, a ese origen de la creación,
porque en realidad ese principio, era eso, como un Dios; porque
gracias a ese principio, a ese "soplo Divino" se creó un subatómico
dinamismo que a su vez dio origen a la materia y a la existencia. Y
debido a ese dinamismo que creó existencia, por inducción, se multi-
plicó el dinamismo y al mismo tiempo la materia y la existencia; y
así sucesivamente, propiciando a que indefinidamente continúe multi-
plicándose a la vez, el dinamismo, la materia y la existencia; por-
que los tres son uno.
19º SATURACIÓN DE LA EXISTENCIA
Es lógico pensar, que la existencia sea una saturación de lo exis-
tente, aunque éste esté mezclado. Como sería lógico pensar, que un mar
es una saturación de agua, aunque ésta esté mezclada. Entonces, la
existencia hace posible también, la saturación de lo no existente;
es decir, del vacío o de "la nada"; aunque la existencia toda en sí,
sea un producto de "la nada" hecha dinamismo, que por ser dinamismo
se constituye como energía, materia y existencia.
El Universo al crecer sin fin, se sobresatura continuamente de
existencia, y a su vez de vacío. Debido a que el Universo está rodeado
de vacío, y a que, al no cesar el dinamismo expansivo del Universo de
inducir dinamismo crea más dinamismo, crea más existencia.
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20º NO EXISTEN DOS "YOS" IGUALES
No existe ningún ser vivo que no tenga su "yo" o "identidad propia". No
existen dos "yos" o "identidades propias" exactamente iguales, ya que esa
igualdad impediría que cada identidad ocupase un lugar ya ocupado por otra
"identidad propia" O "yo". Por lo tanto, el "yo" es único, irrepetible, in-
destruible porque ocupa un lugar y forma parte de una saturación; y además,
el "yo" es el que identifica a cada ser viviente vivo y a cada vida por
vivir.
21º VENIMOS AL MUNDO A APRENDER
Somos herencia de la herencia, somos todo herencia en sí. Heredamos y
heredaremos herencia. Heredaremos lo que aprendemos tanto física como
psíquicamente.
Nuestro "yo" o "identidad propia" no es realmente nuestro cuerpo, nues-
tro ser físico y psíquico. Nuestro "yo" es nuestra vida que se aloja en un
vehículo hereditario, quizás por designios evolutivos matemáticos.
El heredar lo adaptado, lo aprendido, es muy importante para que la
humanidad evolucione cada vez más, por eso, doy como lógica y cierta la
frase "venimos al mundo para aprender".
22º ¿QUE ES EL "YO"?
El "yo" es la vida, es el alma, es la "identidad propia" de cada ser
vivo y de cada vida por vivir. El "yo" es irrepetible, es único, ocupa un
lugar y es inmortal porque pertenece a una saturación, la de la vida. El
"yo" es la esencia de la vida, o llámese alma, que como esencia subatómica
o de "la nada" que es, no tiene límites, sólo lo limita la propia satura-
ción de "yos".
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El "yo", no pertenece al mundo físico ni psíquico, no tiene espacios, ni
distancias, ni tiempos, lo mismo puede ocupar un lugar que aparecer ins-
tantáneamente en otro lugar al igual que el subátomo. Solamente, el "yo",
vida o alma está sujeto, a su propia saturación de "yos", la de todos los
seres vivientes, a la propia evolución hereditaria de los propios seres
vivientes y a la jerarquía que une a todos los seres vivientes.
En el Universo, hay varias saturaciones, empezando por la primera que
dio origen a las demás: la primera fue la saturación del vacío, o de "la
nada" hasta lo no absoluto; la segunda fue la saturación de lo no abso-
luto de "la nada" que hizo posible el comienzo de algo dinámico; la ter-
cera fue la saturación del dinamismo que hizo posible por inducción dinámi-
ca la multiplicación de la materia en forma de existencia y a su vez dio
origen a la saturación de las energías dinámicas llamadas memorias de la
vida, a los "yos, y a su posible multiplicación y evolución por medios
inductivos y cuarta a la saturación dinámica estable que hizo posible un
Universo uniforme, matemático y exacto.
Por lo tanto, el ser humano tanto física como mentalmente no es un "yo",
es un vehículo hereditario, al igual que los animales, sólo que estos, su
sistema hereditario, los han acomodado a ser lo que son, animales; debido,
sobre todo, a que, la sobresaturación de los "yos" o vida por medio de la
sobresaturación hereditaria no admite que todos los seres estén en la mis-
ma escala evolutiva, ya que esto no permitiría que la herencia en general
ni la vida pudiese subsistir.
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El "yo", alma o vida cuando está fuera del ser físico, lo está también
del psíquico de cualquier ser. Cuando un "yo", se induce hereditariamente
por razones evolutivas o de sobresaturación de las vidas en un nuevo ser,
lo convierte en ser viviente.
Más o menos esto es así, aunque más complejo; es difícil acertar un 100,
80 o 50 por ciento cuando se trata de filosofar. Pero lo que es muy lógico,
es que en la escala animal, incluida la del ser humano, existe una jerar-
quía en la que todos los animales cumplen su estado jerárquico adecuado, en
beneficio de la jerarquía de la vida de todos, sin el cual no existiría la
vida para nadie, es un sistema jerárquico inteligente, por algo será.
23º NO EXISTE NADA
El tiempo no existe, es un trozo de evolución. La evolución no existe,
es un trozo de expansión. La expansión no existe, es un trozo de dina-
mismo....Y así sucesivamente, da lugar ha que nada exista, o a que todo
tenga su base en "la nada"; o que el final de todo lo existente sea "la
nada"
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24º VIDA O ALMA
Cuando se nace, no elije uno donde o cuando nacer, ni
tampoco es una elección al azar, ni es la madre la que
elije. Se nace según dictamina la vida antes de dar la
vida, la cual es la encargada de darle la vida o el "yo"
que le pertenece, el más adecuado a ese ser. Tampoco se
elije el cuerpo ni la mente, que por razones de herencias
se le dispondrá del que le pertenezca. Vida, alma o "yo"
junto con el cuerpo y mente hereditario darán ser y vida
a un nuevo ser mucho antes de nacer.
Hay que ser lógicos, y reconocer que los seres vivos
no pueden subsistir sin los demás seres vivos; y que de-
bido a esto, se ha creado en los seres vivos cierta je-
rarquía, que no se ve pero que es indudable y lógico que
existe. Una jerarquía que impide que todos los seres vi-
vos evolucionen lo que quieran, porque si todos evolucio-
naran una mínima parte de lo que evoluciona la humanidad,
no existiría la vida en general. Los animales están suje-
tos a una escala evolutiva acomodada, más o menos, según
las especies, en beneficio del resto de animales. Ësta
jerarquía es como un mar saturado de vidas o gotas de
agua, ese mar no permitiría por sobresaturación, que unas
vidas evolucionasen más que otras, las vidas o gotas de
agua más centrales o lejanas a la orilla, serían las más
acomodadas o las menos evolutivas.
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